tresviernes.com
Reportaje "Ni el azul es de niños ni las niñas nacen y saben cuidar bebés" en diario "La Opinión de Málaga" 24 de noviembre de 2018 - tresviernes.com
641
post-template-default,single,single-post,postid-641,single-format-standard,bridge-core-1.0.4,ajax_fade,page_not_loaded,,qode_grid_1300,side_area_uncovered_from_content,footer_responsive_adv,qode-content-sidebar-responsive,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-18.0.6,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.7,vc_responsive
 

Reportaje «Ni el azul es de niños ni las niñas nacen y saben cuidar bebés» en diario «La Opinión de Málaga» 24 de noviembre de 2018

Reportaje «Ni el azul es de niños ni las niñas nacen y saben cuidar bebés» en diario «La Opinión de Málaga» 24 de noviembre de 2018

https://www.laopiniondemalaga.es/malaga/2018/11/24/azul-ninos-ninas-nacen-cuidar/1049796.html

Juguetes

Ni el azul es de niños ni las niñas nacen y saben cuidar bebés

Aunque la conciencia feminista parece crecer e implantarse cada vez más, los anuncios y catálogos de juguetes alertan de que siguen perpetuándose los estereotipos de género a unas edades en las que la educación en igualdad es fundamental, pues es cuando se empieza a conformar la personalidad

Amanda Usero 24.11.2018

Ni el azul es de niños ni las niñas nacen y saben cuidar bebés

Ni el azul es de niños ni las niñas nacen y saben cuidar bebés

Consejos

  • 1. No hay juguetes de niños y niñas
    El IAM defiende que el juego es libre y espontáneo y que los niños aprenden jugando. Evita los juguetes que transmiten la idea de que hay  juguetes exclusivos para niños y niñas
  • 2. No hay colores, sino etiquetas
    No hay colores de niños o niñas, solo etiquetas sociales que limitan la creatividad. Elijamos los colores, no dejemos que ellos nos elijan.
  • 3. Elegir respetando la diversidad
    Intenta elegir juguetes que reflejen la diversidad de cada persona: somos iguales, somos diferentes.
  • 4. Los juguetes también educan
    Eligiendo los juguetes también educas. Escoge teniendo en cuenta la seguridad, la edad y que estén libres de prejuicios sexistas.
  • 5. Fomentar los cuidados domésticos
    Elige juguetes que reúnan a niños y niñas cooperando y compartiendo espacios públicos y domésticos. Enseñarás a construir un mundo libre e igualitario.
  • 6. Promover capacidades personales
    Regala juguetes que ayuden a promover todas las capacidades y habilidades de los niños y que posibiliten juegos tranquilos y físicos.
  • 7. Potenciar la empatía
    Busca juegos que potencien la igualdad en la participación y el desarrollo de sentimientos y afectos sin diferenciación.
  • 8. Evitar la violencia
    Educa para resolver problemas de forma positiva, constructiva y creativa. Evita los juegos, juguetes y videojuegos violentos.
  • 9. No decir a todo que sí
    A veces la publicidad muestra imágenes y valores distintos a los que se quieren enseñar. Es importante escucharles y no ignorar sus peticiones, pero tampoco decirles a todo que sí.
  • 10. Elige libros donde haya niños y niñas
    Busca libros, juegos, videojuegos y juguetes en los que se nombren y estén presentes tanto niños como niñas.

Publicidad sexista

  • Promueven modelos que consolidan estereotipos
    Son anuncios publicitarios que de forma explícita e implícita perpetúan los roles.
  • Las mujeres, adecuadas a las voluntades del entorno
    Muestran a las mujeres como personas realizadas en la medida en que responden a los deseos de su entorno.
  • Presentan el cuerpo de la mujer como un objeto
    Recurren al cuerpo femenino como objeto desvinculado del producto a publicitar.
  • Afirman que el producto no es adecuado para ellas
    Sugieren o afirman que el producto que se promociona no es adecuado para la mujer sin que esté justificado por su naturaleza.

El 54% de la publicidad de juguetes en la pasada campaña navideña tuvo un tratamiento sexista, once puntos más que en el año 2016

El descubrimiento de los que, según Amazon, serán los juguetes más vendidos esta Navidad alerta de que la festividad está llamando a nuestra puerta. Se acercan las comidas familiares, las de empresa, las vacaciones para los estudiantes, la ilusión de los que se impregnan del espíritu navideño y la hora de que los más pequeños se empapen de catálogos y anuncios para saber qué pedir a los Reyes Magos, a Papá Noel o a ambos y reciban un aluvión de regalos. Pero para regalar hay que tener muy presente que los juguetes son uno de los primeros instrumentos de socialización con los que los más pequeños imitan a los mayores y aprenden jugando, explica la directora del Instituto Andaluz de la Mujer, Elena Ruiz.

Por ello, habría que reflexionar sobre la sociedad que queremos crear y dejar atrás prejuicios y los roles de género estipulados tradicionalmente dejando que los más pequeños exploten su creatividad y descubran sus gustos por sí mismos. «¿Queremos que nuestros niños sean hombres que se responsabilicen? Permitamos entonces que jueguen a cuidar a bebés o a cocinar. ¿Queremos que nuestras niñas lleguen a lo que quieran ser? Pues no las limitemos solo a juegos que enseñan las tareas de los cuidados», subraya Ruiz.

Este discurso se hace relevante en una sociedad en la que el tratamiento sexista en anuncios y juguetes aparecidos en catálogos y televisiones lleva dos años consecutivos aumentando. Esta pasada Navidad fue el 54 por ciento de esta publicidad, en 2016 el 43,2 por ciento y el año anterior, el 38,46 por ciento, según recoge el informe del Observatorio Andaluz de la Publicidad no Sexista, del IAM, y el Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA).

Este repunte del sexismo y el machismo genera una «enorme preocupación» a la directora del IAM, quien asegura que no han cesado en su trabajo diario y constante de concienciación, trabajando para que las empresas anunciantes hagan su trabajo con responsabilidad social y conciencia de género.

De esos anuncios con malas prácticas, el 93 por ciento lo fueron por promover estereotipos de sexo. En este sentido, el psicólogo especialista en Género Fernando Gálligo explica que «si la actitud de los adultos, que está llena de los prejuicios que se han ido formando a lo largo de su vida, cohibe o restringe a la hora de escoger los regalos, perpetúa que niños y niñas sean tratados con diferencia».

Porque los juguetes van definiendo la personalidad en cuanto a cualidades, comprensión y roles a adoptar, así como la forma de relacionarse. Por ello, Gálligo considera que la familia es fundamental ya que si padres y madres no respetan que los niños jueguen con aquello que les llama la atención, por un lado, «los están coartando» y, por otro, «haciéndoles ver que lo propio de los niños es determinado tipo de juguetes y lo propio de niñas acceder a otros juguetes y juegos».

Relación con los estudios

Con esas «actitudes machistas y patriarcales se está minusvalorando la capacidad creativa de los niños», lamenta el psicólogo. Que a las niñas se les dejan las funciones fundamentales de cuidado para que desarrollen roles de reproducción y cuidado y a los niños se les deja ser más creativos influye, asegura, a la hora de elegir los estudios porque «todo va calando». Esto explicaría que las chicas, en un porcentaje mayor, sigan ocupando las carreras de psicología, enfermería o magisterio y los chicos escojan mayoritariamente carreras de ingeniería, arquitectura o informática, subraya el psicólogo. Por todo ello es «fundamental» tener libertad de expresión y de elección.

De modo que la familia, como autoridad de la que los niños no cuestionan en sus primeros años que lo que establecen pueda ser de otra manera, es una pieza más del engranaje que conforman los anuncios de juguetes, los catálogos, las campañas publicitarias y las tiendas de juguetería y almacenes, «que refuerzan el tratamiento sexista del juego y el juguete», asegura Gálligo.

Por tanto, las preferencias por los juguetes son totalmente aprendidas, insiste, y argumenta que los niños de cuatro o seis años que no estén condicionados por la actitud adulta van a jugar sin problema con muñecas, carritos de bebé o cocinitas, y las niñas con juegos de mecano, construcción o acción.

Orientación sexual

No solo los estereotipos son el motivo de las diferencias de los juguetes, también, de fondo, está el miedo porque eso pueda influir en la orientación sexual de los menores. Gálligo asegura que «en absoluto influye» y que «no tiene nada que ver», y resalta, por otra parte, que «cualquier orientación sexual es válida». Sin embargo, «padres, madres y educadores proyectan sus propios miedos y prejuicios sobre la orientación sexual y sobre las cualidades tradicionalmente propias de hombres y mujeres».

En cuanto a los catálogos, la directora del IAM asegura que algunas empresas anunciantes han reaccionado, pues han detectado «un compromiso real con el fomento de roles de género no estereotipados», como es el caso de Toy Planet. «Muy al contrario de catálogos sexistas como el de otras grandes superficies, que espero que hayan rectificado de cara a la campaña de este año», señala. Además, Elena Ruiz explica que la nueva ley andaluza de Violencia de Género también va a suponer un gran impulso en este sentido ya que permitirá actuar al dotar a la Junta de capacidad sancionadora ante la discriminación por razón de sexo, un aspecto que «influirá, sin duda, en la publicidad». Así pues, ahora no se tratará solo de voluntad, sino de que la responsabilidad social de las empresas será de obligado cumplimiento. «Aún hay que desarrollar reglamentariamente estos aspectos de la ley, pero es un paso fundamental», considera Ruiz.

Por su parte, el gerente de Juguetes Carrión, Arturo García, explica que tanto en la web como en su catálogo no diferencian los juguetes para niño o niña, sino que lo hacen por categorías, y que en la tienda, cuando asesoran para un regalo, preguntan la edad y no el sexo. «Son algunos padres los que, cuando les mostramos lo que tenemos para esa edad, dicen que muñecas no porque es un niño».

A pesar de ello, García cree que hay un «cambio importante» porque «antes era impensable ver a un niño con una cocinita o a una niña con una pistola y, afortunadamente, eso está cambiando y, sin duda, seguirá haciéndolo». Asimismo, asegura que «los proveedores están muy concienciados con el tema del sexismo y cuando hacen las campañas del producto intentan que no sean ni sexistas ni racistas».

En cambio, Fernando Gálligo considera que esa mejora es escasa. «En padres y educadores más jóvenes sí está mejorando, pero es un porcentaje pequeño. Falta todavía muchísimo en evolucionar hacia actitudes totalmente igualitarias y no sexistas».

Además, a pesar de que exista un pequeño avance los colores siguen siendo «una simbolización desde el mundo adulto de la diferencia de sexos». De esta manera, en los catálogos siguen quedando claramente plasmados los juguetes que van dirigido a niñas y a niños. «El color es el fondo del catálogo», opina Gálligo. Porque, «cuando nace un bebé seguimos con el rosa y el azul celeste», critica, quien señala que desde antes de nacer familiares, amigos y vecinos «ya están remarcando ese estereotipo» que además continúa en la adolescencia y la edad adulta, cuando «los colores siguen marcando la moda o los accesorios. Se sigue remarcando esa simbolización equívoca»